domingo, 30 de diciembre de 2012

Actividades para el vídeo "For the birds"

1) Realiza un resumen del corto "For the birds" (máximo 120 palabras).

2) Escribe una breve redacción explicando tu opinión acerca de la multiculturalidad (mínimo 120 palabras).

3) Inventa una breve historia donde aparezcan personajes de distintas razas o creencias. Inclúyete a tí mismo dentro de la historia (entre 200 y 400 palabras de extensión).

Corto de animación "For the birds"




Actividades para el vocabulario

1) Lee atentamente el vocabulario de la entrada anterior, y reescribe las definiciones con tus propias palabras.

2) Elige las cinco palabras que mejor definen tu personalidad y explica el porqué de tu elección.

3) Busca la traducción al inglés de cada una de las palabras anteriores.

VOCABULARIO

  • Locura: Exaltación del ánimo o de los ánimos, producida por algún afecto u otro incentivo.
  • Curiosidad: Deseo de saber o averiguar alguien lo que no le concierne.
  • Entusiasmo: Exaltación y fogosidad del ánimo, excitado por algo que lo admire o cautive.
  • Euforia: Estado de ánimo propenso al optimismo.
  • Alegría: Sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores.
  • Duda: Suspensión o indeterminación del ánimo entre dos juicios o dos decisiones, o bien acerca de un hecho o una noticia.
  • Apatía: Impasibilidad del ánimo.
  • Soberbia: Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás.
  • Cobardía: Falta de ánimo y valor.
  • Pereza: Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos.
  • Envidia: Emulación, deseo de algo que no se posee.
  • Fe: Conjunto de creencias de una religión. Conjunto de creencias de alguien, de un grupo o de una multitud de personas.
  • Esfuerzo: Empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin.
  • Generosidad: Inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés.
  • Libertad:  Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.
  • Belleza: Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas.
  • Deseo: Movimiento afectivo hacia algo que se apetece.
  • Amor: Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.

Actividades sobre el cuento "La historia de los sentimientos"


1) Después de leer el cuento, contesta las siguientes preguntas:
  • ¿Quién la "ligaba" en el juego del escondite?
  • ¿Dónde se escondió la envidia? ¿Por qué crees que se escondió ahí?
  • ¿A quiénes les gustó el juego y a quiénes no? ¿Por qué crees que fue así?
  • ¿Qué te parecen la actitud de la generosidad y del egoísmo? Justifica tu respuesta.
  • ¿Cómo actuó la pereza? ¿Qué piensas de su actitud?

2) Escoge dos sentimientos que no aparezcan en el cuento y describe cómo crees que actuarían, explicando el porqué.


3) Realiza una breve redacción acerca de qué sentimientos crees que "te invaden" más a menudo. 
No olvides explicar por qué te ocurre, en qué situaciones, dónde, con qué personas, etc.


LA HISTORIA DE LOS SENTIMIENTOS

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura, como siempre tan loca, les propuso: "¿Jugamos al escondite?".
La intriga levantó la ceja intrigada y la curiosidad, sin poder contenerse, preguntó: 
"¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?". 
"Es un juego -explicó la locura- en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden. Y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego".

El entusiasmo bailó secundado por la euforia. La alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la duda e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar; la verdad prefirió no esconderse, para qué, si al final, siempre la hallaban; y la soberbia opinó que era un juego muy tonto, pero en el fondo, lo que le molestaba es que la idea no hubiese sido suya.
Y la cobardía... la cobardía prefirió no arriesgarse.

"Uno, dos, tres...", comenzó a contar la locura.

La primera en esconderse fue la pereza que como siempre, se dejó caer en la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se escondió tras la sombra del triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la belleza; que si una rendija de un árbol, perfecto para la timidez; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la voluptuosidad; que si una ráfaga de viento, magnífico para la libertad... Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol. El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio; lo encontró ventilado, cómodo... pero eso sí, sólo para él. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, ¡mentira! en realidad se escondió detrás del arco iris.
Y la pasión y el deseo en el centro de los volcanes.
 El olvido... ¡se me olvidó dónde se escondió! pero, bueno, eso no es lo importante.

Cuando la locura contaba 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
"Un millón" contó la locura, y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la pereza, sólo a tres pasos de la piedra. Después escuchó a la fe discutiendo con Dios en el cielo sobre teología. Y la pasión y el deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia y, claro, pudo deducir dónde estaba el triunfo. Al egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solito salió disparado desde su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y, al acercarse al lago, descubrió a la belleza.
 Y con la duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos. A la mentira detrás del arco iris, ¡mentira! si ella estaba en el fondo del océano; y hasta al olvido, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite. 
Pero, sólo el amor no aparecía por ninguna parte.
 La locura buscó por todas partes, en la senda del río, detrás de cada árbol, en la cima de las montañas; y cuando estaba a punto de darse por vencida, divisó un rosal y sus rosas, tomó una horquilla y comenzó a mover sus ramas.
 Cuando, de pronto... un doloroso grito se escuchó.
Las espinas habían herido en los ojos al amor. 
La locura no sabía qué hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su Lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la Tierra,
el amor es ciego y la locura siempre le acompaña.